El jamón serrano es bajo en calorías y rico en vitaminas, minerales y proteínas y sus grasas monoinsaturadas no suben el colesterol “malo” (LDL) y ayudan a la producción del colesterol “bueno” (HDL). Asimismo, es parte fundamental de la dieta mediterránea, por lo que es altamente recomendado en las más modernas dietas de adelgazamiento.